-El efecto invernadero natural y el artificial:
Existe un efecto invernadero natural en la atmósfera que posibilita la existencia de vida en la Tierra. El dióxido de carbono o CO2 es un gas que se presenta de forma natural en la atmósfera, al igual que otros componentes gaseosos, como el oxígeno o el nitrógeno, y tiene la capacidad de absorber calor. En la actualidad, las actividades humanas (calefacciones, vehículos, industrias...) incrementan su concentración, lo que deriva en un aumento de la temperatura de la Tierra. Este calentamiento excesivo se conoce como efecto invernadero artificial y sus repercusiones son muy importantes a nivel global, entre las que se encuentra el cambio climático.
-El cambio climático:
Las distintas glaciaciones dividen la historia de la Tierra en períodos interglaciales. Las diferencias de temperatura entre estos períodos son de 5 o 6 ºC, suficiente para producir un cambio drástico en el mantenimiento de la vida del planeta. Si la temperatura de la atmósfera se sigue incrementado al ritmo actual (de 0,3 ºC cada diez años y debido al efecto invernadero) muchos científicos consideran que a mediados de siglo estaríamos ante una nueva situación climática, con cambios en las temperaturas, las precipitaciones, los vientos, el nivel de las aguas...
-La lluvia ácida:
Existen ciertas actividades industriales que dan lugar a la emisión de gases que con la acción de la radiación solar se transforman en compuestos ácidos en la atmósfera. Estas sustancias se depositan en el suelo y en el agua en forma de partículas secas o de lluvia si hay humedad, de ahí el nombre de lluvia ácida. Su elevada acidez afecta tanto al componente inerte del ecosistema como a los seres vivos, especialmente si son frágiles o muy susceptibles de alterarse por cambios en las condiciones ambientales.Por tanto, esta alteración del aire provoca la contaminación del suelo y del agua, que repercute directamente sobre los seres que habitamos la Tierra.
-La contaminación acústica:
Nuestras ciudades son cada día más ruidosas. La contaminación acústica es hoy un hecho que afecta a un elevado número de personas en el mundo. Los medios de transporte, las actividades industriales y de ocio y las construcciones públicas generan niveles de ruido que pueden llegar a provocar distintos problemas de salud dependiendo de la sensibilidad de cada individuo y del ruido que tenga que soportar. Estados de nerviosismo, alteraciones del ritmo cardiaco, insomnio y daños en el aparato auditivo son algunas de las consecuencias de este tipo de contaminación.
- La erosión y la desertización.
Aunque la superficie terrestre se desgasta de forma natural, las actividades humanas contribuyen a que la erosión sea más intensa y culmine en la desertización. El suelo pierde la cubierta vegetal debido a las explotaciones ganaderas y agrícolas o a la construcción de infraestructuras, lo que favorece la erosión por acción del viento y del agua. Además, los residuos y sustancias contaminantes que transportan el agua y el viento acentúan este desgaste.




4 comentarios:
Mi más sincera enhorabuena por vuestro blog, muy "currado" y bien trabajado chicas!!!, no podía esperar menos de vosotras. Seguid así, estáis haciendo un trabajo magnífico.
Besotes gordotes y grandotes!!
Muchas gracias!! Intetaremos mantenerlo así!! nOs alegramos mucho que te haya gustado...besoOs!!
Eso es, y cuanod lo tengáis ya bien curradito lo pasáis a Inglés y ya os hacéis internacionales...jejeje. Seguid así!!!
Besazos!!
buenísimo blog, veo que día tras día estais mejorándolo eh!
bienvenidas al mundo de los blog.
un saludo. nito
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